La inmensa mayoría de los procedimientos de rinoplastia los realizamos bajo ANESTESIA GENERAL. Nuestra premisa es siempre tener siempre la máxima seguridad y para ello es fundamental tener la vía respiratoria controlada mediante la intubación orotraqueal que se emplea en la anestesia general.

Manipular la nariz conlleva una alteración de la vía respiratoria al ser la nariz parte de ésta. Actualmente, en la inmensa mayoría de los casos se manipula el tabique o septo para dar mayor soporte a alguna de las subunidades nasales, lo que se conoce como rinoplastia estructural. Esta manipulación del tabique siempre conlleva el riesgo de cierto sangrado intra o postoperatorio por lo que el control de la vía respiratoria es más que fundamental.

Por todo lo anterior, por raro que parezca la anestesia general es infinitamente más segura que la anestesia local y sedación.